Breve y en lunes

En la misma publicación que el cuento publicado el míercoles 31 de octubre, se recoge el Romance tradicional castellano, El enamorado y la muerte. En la página 213 de CUENTOS POPULARES DE LA MADRE MUERTE (Siruela),  se encuentra la siguiente referencia: Este romance tradicional tiene numerosas variantes, la nuestra es la recogida en Flor nueva de Romances viejos por Ramón Menéndez Pidal (Espasa Calpe, colección Austral, Madrid 1989, 32ª ed.)

El enamorado y la muerte

Un sueño soñaba anoche soñito del alma mía,
soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía.

Vi entrar señora muy blanca, muy más que la nieve fría
– ¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida?

Las puertas están cerradas, ventanas y celosías.

-No soy el Amor amante: la Muerte que Dios te envía.

-¡Ay, Muerte tan rigurosa,  déjame vivir un día!
-Un día no puede ser,  una hora tienes de vida-.

Muy deprisa se calzaba,  más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,  en donde su amor vivía.-

-¡Ábreme la puerta, blanca,  ábreme la puerta niña!
-Cómo te podré yo abrir  si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue a palacio,  mi madre no está dormida.
– Si no me abres esta noche,  ya no me abrirás querida;

la muerte me anda buscando,  junto a ti vida sería.
– Vete bajo la ventana  donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda  para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare,  mis trenzas añadiría-.

La fina seda se rompe;   la muerte que allí venía:
-Vamos, el enamorado, que la hora ya está cumplida.

 

También se puede escuchar en las versiones de Joaquín Díaz: https://www.youtube.com/watch?v=-JaZdAwcRRE, o de Amancio Prada: https://www.youtube.com/watch?v=vM5e5HAJhCw

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