Para que leas…

Germán Machado, escritor, gestor cultural y librero, ofrece con este libro una obra curiosa, pegada a la vida de muchos niños y niñas que dejan volar su imaginación (si bien se puede pensar que son dormilonas, distraídas, despistadas, pajaritas o niñatas) que, aunque su experiencia sea todavía corta por la edad, son capaces de inventar, de superar la realidad, de crear mundos que caben en su mente y en la literatura. 

El formato que se abre en vertical, hacia arriba, y la ilustración de Mar Azabal, completan el juego paralelo del texto (en la parte superior encontraremos los mundos de la imaginación, en la parte inferior, la protagonista, desciende a la realidad) que se repite en cinco ocasiones, recordando los episodios de los cuentos populares. 

Todas las mañanas, cuando la leche se enfría y se le forma una capa de nata, mi madre me susurra al oído:

¡Baja de esa nube, dormilona!

Entonces interrumpo mi conversación con el oso canoso y me tomo mi leche rapidito  para no llegar tarde al colegio. 

Y también como buena parte de la tradición popular, la historia, por un lado cierra el círculo «cuando llega la hora de acostarse»  y la niña puede vivir con sus amigos de ensoñación, de ficción, sin los reproches de su madre, la maestra, sus amigos, su padre o su hermana, y por otro, lo abre a la repetición sin fin: Y así termina esta historia que vuelve a comenzar cada mañana, cuando la escalera está de nuevo en su escondite y me madre me susurra al oído: ¡Baja de la nube, soñadora!.

Este libro abre las puertas a la creación, a inventar nuevas historias.

¡Baja de esa nube!. Germán Machado. Ilustraciones, Mar Azabal. Ediciones Ekaré. 2018

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