El IES Pignatelli de Zaragoza ya está preparado para celebrar los días de difuntos, desde la Biblioteca escolar nos cuentan que van a leer relatos de terror y han propuesto al alumnado escribir epitafios. Nos envían fotos.

 

Podéis enviar las actividades de vuestras bibliotecas escolares relacionadas con esta celebración: programa.biblioteca@educa.aragon.es

Para que leas…

unos versos de muerte, un texto de Irene Vallejo, un libro con cuentos de Ogros

Unos versos

Antonio Machado Álvarez, el padre de Antonio, Manuel, José… Machado, escribió estos versos de raíz popular y carga crítica

Cuando se muere argún probe,
¡qué solito bael entierro!
Y cuando se muere un rico
ba la música y erclero.

Y estos otros de un canto flamenco,

El que se tenga por grande
que se vaya al cementerio
y verá lo que es el mundo,
es un palmo de terreno.

(Aparecen en "Costumbres acerca de los difuntos, en los Pedroches (Córdoba) http://www.gazeta-antropologia.es/?p=3605)

Un texto: Zambullida

La tristeza de los cementerios es, claro, nuestra tristeza, porque todos tenemos afectos enterrados en alguno de ellos. Pero son lugares donde el ser humano ha hecho grandes esfuerzos por derrotar la pena. Cementerio es una palabra griega que significa «dormitorio» y revela que nuestros antepasados querían ver en las tumbas las camas donde están tumbados los muertos. En la Antigüedad las decoraban muchas veces pinturas de brillantes colores, escenas de la vida que parecen decir que nada fue en vano, que los difuntos supieron disfrutar su tiempo, que se marcharon cargados de luminosos recuerdos. En la cubierta de un sarcófago etrusco, por ejemplo, reposan las figuras de un hombre y una mujer que llevan dos mil trescientos años cálidamente abrazados. Y, en la que quizá sea una de las imágenes más bellas para despedir a un ser querido, una pintura funeraria de hace casi dos mil quinientos años representa una silueta de color rojizo que se lanza al agua desde un trampolín. El saltador está captado en el instante en que, ya sin vuelta atrás, se curva en el aire con las manos unidas para abrirse paso en las ondas de un lago plácido rodeado de tamariscos. La figura expresa acción y también calma. Cuando el joven caiga del todo, sentirá un escalofrío, habrá una explosión apagada del agua, la superficie se cerrará sobre él y ya no será visible. Pero no hay tensión ni miedo en la postura del cuerpo desnudo del hombre. Aquí el pintor ha plasmado la muerte y, al mismo tiempo, ha dado alas a la esperanza que tienen los vivos de que morir sea nada más que un breve salto y una tranquila zambullida.

Alguien habló de nosotros. Irene Vallejo. Contraseña editorial, 2017
Entrevista de la autora con Antón Castro

Relatos de la tradición popular

Cuentos populares de ogros. J. Desparmet. Erasé una vez… Biblioteca de cuentos maravillosos. 68. José J. de Olañeta, Editor. 1992. Prólogo de Carmen Bravo Villasante

Del prólogo: Interesado po reste tema de los ogros, J. Desparmet en 1907 tuvo la buena suerte de onocer a un taleb, un docto musulmán que consintió en recogerle los cuentos que cuentan las viejas en las casas antes de anochecer, aunque consideró poco decoroso para él ocuparse de estas naderías.

El repertorio de las narradoras era inagotable. Mientras relataban los cuentos las mujeres en torno hilaban o cosían, los niños escuchaban atentamente, y sólo a la llegada de los hombres al hacerse la noche, terminaba la narración.

Según dicen los cuentos, los ogros son fuertes, poderosos, pero poco inteligentes. En las historias de monstruos que nos han legado desde la antigüedad, parece ser que en el Orcus, divinidad infernal, está el origen de este personaje.

Estos cuentos se recogieron en Blida (Argelia) y J. Desparmet los tradujo del árabe al francés. En español se pueden leer gracias a José J. Olañeta, Editor.

Ghul, huerco, huergo, uergo, orcus (latino), trolls, ogresas, ogros todos ellos.

En 2015 y 2016 ofrecimos unas guías de lectura que las denominamos ¡Están de miedo! y ¡Están de muerte!, que tal vez sigan siendo útiles para algunos centros:

Para que leas… y lo pases de miedo y de muerte (37)

 

 

Para que leas… y lo pases de miedo y de muerte 2017
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